Lamentando que la ley de Subcontratación, enviada al Congreso con el respaldo de diversos congresistas y que en su gestación, discusión y posterior promulgación, se haya creado tantas expectativas a los millones de trabajadores de nuestro país (públicos y privados), enormes expectativas de estabilidad, mejoras laborales, salariales, etc. En el fondo justicia social y hoy por hoy, sea utilizada en apoyo para cuando se trata de la vulneración a las normas laborales cometidas por el Estado Empleador.
En estos nuevos Recursos de protección, acogidos por nuestros Tribunales Ordinarios de Justicia, vemos como el Estado actúa con total y absoluta irresponsabilidad social empresarial, motivados por la seguridad en los vacíos de la ley y recurren a los tribunales superiores de justicia donde la Ley de Subcontratación sin duda perderá toda efectividad, y no porque los Ministros integrantes de la sala no puedan zanjar el asunto a favor de los trabajadores, sino porque la interpretación y aplicación de la ley es perversa desde sus inicios, creada entonces con claros fines de asegurar el sistema económico vigente hasta hoy.
Estas repetidas acciones ante nuestros tribunales no son un hecho aislado, y podríamos hacer una larga lista de empresas en que el Estado tiene participación, ganando en cada uno de ellos los distintos recursos interpuestos en contra de los servicios públicos que sólo cumplen el rol para el cual fueron creados protegiendo los derechos de los trabajadores que les corresponde resguardar, pero las autoridades políticas y el gobierno nada hacen para corregir el rumbo y perfeccionar la ley, con un evidente sentido de justicia y responsabilidad social.
Lamentablemente una vez más, los trabajadores públicos o privados son los afectados y junto a ellos todas sus familias, que como recordarán la familia es el núcleo de nuestra sociedad, por eso utilizo el termino responsabilidad social, porque es nuestra sociedad la que resulta directamente afectada en beneficio de las arcas fiscales o intereses privados.
Sin duda aquí se sentará un importante precedente en la mayor empresa estatal del país y luego continuarán las demás empresas cupríferas y luego otra y otra, por lo que la ley de Subcontratación tiene sus días contados y las expectativas de los trabajadores quedarán nuevamente en promesas incumplidas.
Ing. Víctor Hugo Cabeza Ortiz
Presidente Subrogante
ANATRINP Provincial Concepción
Presidente Subrogante
ANATRINP Provincial Concepción
